La Sal

¿Sabías que la sal era un producto tan preciado que de ahí nace la palabra salario? ¿Que si se cae la sal es de "mala suerte"?

Entonces ¿cómo es posible que este producto tan reconocido, sea tan nocivo para nuestra salud? Esto pasa por que la sal que esta comúnmente en nuestras mesas, pasa por un proceso por el cual son eliminados el magnesio y otros minerales. Se destruye el yodo natural durante su refinación y se le añade yoduro de potasio a altos niveles, casi siempre tóxicos.

Además se le agrega dextrosa como estabilizador y un agente de blanqueo para que tenga el color con que la conocemos. Todo esto genera un producto no reconocible por nuestro cuerpo, teniendo como resultados, efectos nocivos en nuestra salud.

Minerales

Lo que tu cuerpo necesita de verdad.

Por otro lado la sal de mar al ser natural y no procesada contiene 84 minerales que forman parte de nuestro cuerpo, conteniendo así en equilibrio perfecto entre el magnesio, potasio y sodio, siendo los dos primeros quienes se encargan de contrarrestar los efectos perjudiciales del sodio. El proceso de secado de la sal de Cahuil además es de forma natural (al sol apiladas a un lado de las piscinas de sal), por lo que además contiene cantidades microscópicas de vida marina y yodo natural.

Al incluir la sal marina en nuestra dieta diaria le proporcionamos a nuestro organismo minerales esenciales, combatimos la retención de líquidos y proporcionamos el buen funcionamiento de los riñones y glándulas suprarrenales. Algunos de sus beneficios:

Las Salinas.

Las salinas de Cahuil y Boyeruca se ubican entre la costa sur de la Región de O'Higgins y la costa norte de la Región del Maule. Se cree que las salinas existen desde la época prehispánica, constituyéndose en un patrimonio que abarca la identidad de estos pueblos.
Los salineros de la zona, a través de este oficio que han ejercido durante generaciones, poseen un conocimiento empírico que les permite mantener intactas las cualidades de la sal que producen, por ejemplo, haciendo circular las aguas para evitar la concentración de elementos no deseados.
Las piscinas de sal se mantienen durante todo el invierno inundadas por el agua que entra desde el mar hacia el estero Nilahue y en el periodo del verano comienza el trabajo para poder cosechar la sal. Se comienza por vaciar las piscinas con la ayuda de una bomba y luego limpiarlas con pala, rastrillo y carretilla y así preparar la salina para que la sal sea lo más limpia posible. Luego con estas mismas herramientas el salinero comienza a cosechar la sal para dejarla en cerros al sol y comenzar el proceso de secado hasta que se embolsa y comercializa. Es un trabajo ancestral , (400 años aprox.) que hoy se está perdiendo, ya que los jóvenes no muestran interés en aprender esta práctica, poniendo en riesgo, la cultura, identidad y tradición de nuestro país.
(fuente www.sellodeorigen.cl/www.salinasdecahuil.cl)